Segunda audiencia de Maduro en Nueva York, entre la polémica del bigote y el pago a la defensa
No se desestima el caso y no hay fecha de próxima vista
Concluyó en el tribunal federal de Manhattan la segunda comparecencia de Nicolás Maduro y Cilia Flores ante el juez Alvin Hellerstein este 26 de marzo. La sesión, que inició con un retraso de 45 minutos, estuvo marcada por el debate técnico sobre el derecho a la defensa y el acceso a fondos sancionados, sin que se lograran avances significativos en el cronograma hacia el juicio por presunto narcoterrorismo.
El juez Hellerstein rechazó la solicitud de la defensa de desestimar el caso por supuestas fallas procesales. Sin embargo, el magistrado mostró apertura para discutir la "excepcionalidad" del proceso, calificándolo como un caso que escapa a los parámetros normales de la justicia federal.
El abogado Barry J. Pollack argumentó que la negativa de la OFAC para permitir que el Estado venezolano costee la defensa vulnera el derecho constitucional de los acusados a elegir su representación legal.
Los fiscales sostienen que los acusados disponen de recursos personales y que el uso de fondos del erario público venezolano no es procedente debido a las sanciones vigentes.
Ante esta diatriba, el juez refutó que en al actualidad la misma administración que sanciona los bienes de los venezolanos está haciendo negocios con el gobierno instalado en Miraflores, a lo que la fiscalía argumentó que todas las acusaciones que se le hacen a Nicolás Maduro y Cilia Flores corresponden a cargos por sus acciones antes del 3 de enero, fecha en que fue apresado, y que los intercambios comerciales se restituyeron después de esa fecha y dieron como resultado la actual relación entre EE.UU. y Venezuela.
El juez habló de la posibilidad de que una tercera persona privada se hiciera cargo de los pagos a Barry Pollack que, según se ha sabido, cobra entre mil y 2 mil 500 dólares la hora, y en casos complicados y extendidos, hasta 1 millón de dólares anual. Pollack, de 61 años, es socio del bufete de abogados Harris St. Laurent & Wechsler, con sede en Wall Street, y profesor universitario de Georgetown.
Defensa de oficio en suspenso: Aunque el juez reconoció que el caso es una carga excesiva para los defensores públicos, no autorizó hoy el desbloqueo de cuentas. Pollack ha condicionado su continuidad en el proceso a la resolución de este conflicto financiero.
Algo de contexto
Para comprender la relevancia de lo ocurrido hoy, es necesario remitirse a los dos hitos que precedieron esta audiencia:
La captura (3 de enero de 2026): Nicolás Maduro y Cilia Flores fueron detenidos en Caracas durante una operación militar de fuerzas especiales estadounidenses que el abogado Pollack ha determinado como "secuertro militar", por lo que se infiere que la defensa argumentará sobre la ilegalidad de esta operación. Tras su extracción inmediata, Maduro y Flores fueron trasladados al Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn, donde permanecen recluidos desde hace casi tres meses.
La primera audiencia (5 de enero de 2026): En su comparecencia inicial, Maduro se declaró "no culpable" de los cargos federales (conspiración para narcoterrorismo, importación de cocaína y posesión de armas). En aquel momento, el exmandatario se autodefinió ante el estrado como un "prisionero de guerra", desconociendo la jurisdicción del tribunal estadounidense sobre su persona.
Sobre el estado de salud y la fisionomía de los acusados hay distintos y contradictorios testimonios, ya que la sesión no fue grabada ni se permitieron fotografías. Entre los presentes habría miembros de la sociedad civil, prensa acreditada y estudiantes de derecho en pasantías. Entre la sociedad civil había gran cantidad de venezolanos residentes en EE.UU. que, al terminar la audiencia, dieron sus impresiones. Unos dijeron que vieron a Nicolás Maduro más delgado, otros que lo vieron igual y otros dijeron que es difícil saberlo con la cantidad de ropa que llevan los detenidos por norma. Algunos dijeron que vieron a Maduro concentrado en las anotaciones que hizo durante la participación de los abogados y del juez, y otros que lo vieron nervioso y ansioso, mientras que a Cilia Flores algo más sosegada. Asimismo, hay algunos testimonios de que portaba un bigote recortado, sin embargo en las ilustraciones oficiales de la corte se le ve prácticamente igual que en las de la primera.
La audiencia finalizó sin que se fijara una fecha definitiva para el inicio del juicio, dejando el proceso en un limbo procedimental mientras se resuelve si la defensa privada continuará o si se asignará representación pública.
Por Eczoida Ruza González para anakarinarote.com | 26 febrero, 2026

